Danoninos

Vaya descubrimiento esta receta. En casa no paro de hacerlos, están buenísimos, os lo aseguro. Mucho más ricos que los comerciales y ya tengo en mi cabeza tres millones de sabores diferentes para prepararlos. Los ingredientes que se necesitan son comunes, se mancha muy poco y la preparación es sencilla. Tanto si tenéis niños como si no, no dejéis de probarlos...¡¡ Os van a encantar!!

Vayamos con la receta...




Ingredientes:
  • 1/2l de leche
  • 1 sobre de gelatina de fresa
  • 200g de queso philadelphia
  • 200ml de nata
  • 60g de azúcar
Preparación:
Ponemos 250ml de leche al fuego (no necesita hervir) la retiramos y agregamos el sobre de gelatina y removemos bien para que se disuelva perfectamente. A continuación añadimos el resto de los ingredientes y removemos bien. Si quedasen grumos, pasamos la batidora para deshacerlos. Volcamos la crema resultante en botes de yogur y llevamos al frigorífico un mínimo de dos horas, aunque es recomendable dejarlos de un día para otro. Servir.


Danoninos de colacao


Ingredientes:
  • 1/2l de leche
  • colacao al gusto
  • 60g de azúcar
  • 2g de agar agar
  • 200g de queso crema
  • 200ml de nata (35% materia grasa)
Preparación:

Ponemos la leche a calentar con el colacao. Añadimos el agar agar en forma de lluvia y dejamos hervir removiendo constantemente durante uno o dos minutos. Retiramos del fuego y agregamos el resto de los ingredientes. Pasamos la batidora para deshacer los posibles grumos y vertemos la crema resultante en los moldes escogidos. Dejar enfriar y servir.



*Con estas cantidades salen 6 danoninos como los de la foto.
Fuente:http://bembons.blogspot.com/2011/05/danoninhos.html

3,2,1...¡¡¡ Galletas de pistola!!!

Acabo de llegar a casa y me he puesto a mirar las ofertas del LIDL, mi sorpresa cuando veo que el próximo Jueves, sacan a la venta la pistola de galletas y recordé que tengo esta receta pendiente de publicar, así que, que mejor ocasión que esta, no?? La pistola que ponen a la venta es muy similar a la mía y tiene un precio de 9,99. Yo desde luego no me lo pensaría ya que las galletas que se elaboran con ella, a parte de preciosas están riquísimas y parecen salidas de las más finas pastelerías, así que animaros y haceros con una...


A veces tenemos las cosas delante y no las vemos. Esto es exactamente lo que me ha ocurrido con esta receta. En una de tantas ocasiones en las que preparo las galletas 3,2,1, se me ocurrió meter la masa en la pistola a ver que ocurría y efectivamente, pasó lo que temía, la masa de estas galletas es poco pegajosa y esto motivó que al levantar la pistola de la bandeja, la galleta no se quedase adherida, así que opté por añadirle un huevo para ver si conseguía la textura adecuada. Pues bien, acerté de lleno y las galletas se desprenden sin problemas y además quedan sumamente ricas. También cambié el azúcar común por glas para una textura más fina. No quise añadir nada más para dejar la receta lo más sencilla posible pero podría admitir, ralladura de limón, vainilla, cacao... Lo que se nos ocurra. Ahora si que ya no hay excusas para usar este aparatito que tan olvidado tenemos siempre en nuestras cocinas y con esta ya son dos la recetas de galletas, pinchad aquí para recordar las primeras, y las que nos quedan...

Vayamos con la receta...




Ingredientes:
  • 300g de harina de trigo de repostería
  • 200g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100g de azúcar glas
  • 1 huevo
Preparación:

No puede ser más simple. Batimos la mantequilla (que estará blanda) hasta dejarla suave y que palidezca. Añadimos el azúcar glas y lo integramos bien, seguido del huevo y la harina (esta siempre tamizada). Ponemos la masa resultante en nuestra pistola y formamos las galletas con el diseño que más nos guste. Hornear a 150ºC durante 10/12 minutos. Dejar enfriar sobre una rejilla y servir.


*Notas

Para formar correctamente las galletas, debemos seguir una serie de pautas. La mantequilla es importante que esté a temperatura ambiente. Yo la saco de la nevera la noche previa a la elaboración.
Para que al poner la pistola en contacto con la bandeja, las galletas se queden adheridas a esta, no debemos engrasarla.
Tan pronto como salgan del horno se deben retirar a una rejilla. Si las dejamos enfriar en la misma bandeja se pegarán a ella y luego nos romperán al intentar retirarlas.
Ojo con la temperatura del horno. Yo indico las que me van bien a mi, pero cada horno es diferente así que, estas, tan solo son indicaciones orientativas. A mi, personalmente, no me gusta que estas pastas tomen color. 


Las primeras galletas de cada molde no suelen salir perfectas pero las retiramos de la bandeja, las mezclamos de nuevo con la masa y las volvemos a repetir.
He dejado la receta lo más básica posible. Ahora la podéis enriquecer como más os guste. ¡¡A disfrutarlas!!

Pan de castañas con pasas y piñones

Las castañas se pueden comer crudas, hervidas, asadas o dulces. En Francia es común vender un dulce de castaña conocido como marrón-glacé. Una forma sencilla de asarlas es realizar un pequeño corte en cada castaña y calentarlas en un contenedor metálico a 400ºC durante 10 ó 15 minutos. El propósito del corte es evitar que estallen durante el proceso de asado.

Otro uso importante de las castañas es la harina, con ella se puede preparar pan, pasteles y pasta.

Las recetas gastronómicas de castañas están saliendo a relucir últimamente con la recuperación de recetas tradicionales, especialmente en Italia.

Para conservar las castañas éstas tienen que estar completamente secas antes de retirar la cápsula espinosa que las contiene, y dejarlas en una caja o barril cubiertas de arena fina.



La castaña constituyó un importante aporte calórico para el hombre, y también para los animales domésticos ya que se utilizó su alimentación, debido a que son ricas en grasas, proteínas, minerales y en vitamina C.

En el norte de España, la fiesta tradicional de la recogida de las castañas que se realiza a finales de octubre o principios de noviembre es el magosto en Galicia, amagüestu en Asturias y magosta en Cantabria. En el País Vasco y Navarra dicha fiesta tradicional se denomina gaztañerre eguna (en euskara, "día de la castaña asada") o gaztain jana ("comilona de castañas").
Fuente del texto: wikipedia
El resultado de esta receta, es un pan excepcional en sabor, ligeramente a castaña, con una miga prieta que casa a la perfección con las pasas y los piñones. Si tenéis ocasión, no dejéis de probarlo. No os defraudará!!

Pan de castañas




Ingredientes:
  • 200g de harina de fuerza
  • 150g de harina de castañas
  • 1/2 cubo de levadura fresca (12,5g)
  • 180ml de agua
  • 1 cucharadita de sal
  • Un puñado de pasas
  • Un puñado de piñones
Preparación:

Deshacemos la levadura en el agua y colocamos todos los ingredientes en nuestra panificadora según instrucciones del fabricante, es decir, primero los líquidos y luego los secos, excepto las pasas y los piñones. Seleccionamos el programa que solo amasa y que tiene una duración de 15 minutos, en mi caso es el número 7. Transcurrido el tiempo tendremos una bola de masa elástica y que no se pega en los dedos...



La retiramos de la cubeta y la colocamos en un amplio recipiente untado de aceite. La dejaremos hasta que aumente su volumen. Yo la tuve aproximadamente dos horas, pero debido a que es un pan de miga prieta no subirá en exceso...



Añadimos las pasas (que habremos puesto previamente en remojo en brandy por lo menos 30 minutos) y los piñones. Amasamos para integrarlos, espolvoreamos la masa de harina y la dejamos levar de nuevo hasta aumentar su volumen...



Precalentamos el horno a 220ºC, introducimos el pan, bajamos a 200ºC y dejamos cocer 20 minutos aproximadamente. Retirar y dejar enfriar antes de comer



Esta mañana me han felicitado por mi clasificación en los premios bitácoras al mejor blog gastronómico, de los que yo no tenía ni idea dicho sea de paso y aunque estoy en el puesto 69 (clasificación preliminar IV) estoy muuuuuuuuuuy contenta por todos esos votos recibidos, así que no puedo más que daros las gracias una y otra vez por confiar en este humilde blog que no pretende ni muchísimo menos ser el mejor, tan solo compartir y aprender con todos vosotros como así viene siendo en sus dos años de vida, así que os dejo el enlace para si creéis que lo merezco me votéis, y si no, votad al que para vosotros sea el merecededor de tan digna distinción: (Pincha en la imágen)


Reedito para deciros que yo la harina de castaña la compré en un súper de Portugal que frecuento mucho. No la hago yo ehhh pero buscando por internet concretamente en el foro del pan, encontré esta receta para hacerla nosotros mismos:

Para hacer la harina se ponen las castañas en agua fría y se lleva a ebullición. Cocinar lentamente unos 10 minutos, 15 si son grandes. Apagar el fuego y dejar las castañas en el agua. Ponerse un par de guantes de goma.

Una a una ir cogiendo las castañas e ir pelándolas por la mitad. Normalmente las dos pieles salen solas. Enfriar las castañas peladas en la nevera y triturarlas. Extenderlas en una hoja de papel de horno y meterlas al horno a 40ºC, con la puerta entreabierta, como una hora o hasta que estén más o menos secas. Triturar hasta convertirlas en polvo.

Dejo el enlace para evitar males mayores: http://www.elforodelpan.com/viewtopic.php?f=4&t=672

Flan de maíz

El uso principal del maíz es alimentario. Puede cocinarse entero, desgranado (como ingrediente de ensaladas, sopas y otras comidas). La harina de maíz (polenta) puede cocinarse sola o emplearse como ingrediente de otras recetas. El aceite de maíz es uno de los más económicos y es muy usado para freír alimentos. Para las culturas latinoamericanas, los productos a base de masa de maíz sustituyen al pan de trigo.

En la cocina latinoamericana tiene participación importante en diversos platos como: tortillas y diversos platillos hechos con ellas como tacos, enchiladas, burritos, chilaquiles y quesadillas; locros, sopa de cuchuco, choclo o chócolo, sopa de elote, arepas, cachapas, hallacas, hallaquitas, sopes, gorditas, tlacoyos, tlayudas, huaraches, molotes, esquites , tamales y humitas.

El maíz frito es un producto reciente que se vende bajo diversas marcas como «Mister Corn» como una alternativa a las papas fritas o cacahuetes. Otras aplicaciones incluyen tostadas una tortilla semiplana sobre la que se añaden verduras y guisados a base de pollo, carne deshebrada o cebiche, snacks del tipo Frito Lay, y hojuelas para el desayuno Kellogg's (Corn Flakes, Zucaritas).

Una bebida caliente a base de maíz es el atole, elaborado casi siempre con harina o masa de maíz. Una a bebida fresca es el tejuino, común en el occidente de México. La bebida fermentada o chicha es parte de la tradición aborigen en muchos países latinoamericanos.

Hay una variedad conocida en la tierra de los Incas llamada: maíz morado, que da una bebida (no alcohólica) conocida como Chicha Morada -la Cola de los Incas-.

Según la variedad de maíz y la temperatura en la que crece varía la calidad del aceite de maíz, de hecho los maíces que crecen a temperaturas más bajas presentan más aceites insaturados del tipo del oleico que los que crecen en zona tropical, de ahí que varios investigadores estudien las propiedades del aceite de maíz, ya en México se cuenta con 600 variedades y los aceites de mejor calidad proceden de regiones frías.

En la década de 1860, W. K. Kellogg comenzó a elaborar una pequeña pasta a base de harina integral de trigo, avena y maíz. Elaboraba unas pequeñas piezas y las tostaba en un horno para posteriormente empaquetarlas. Éste fue el inicio de las famosas hojuelas conocidas como Corn flakes (copos de maíz) u hojuelas de cereales. A la fórmula original se le añadieron azúcares y otros componentes y posteriormente se elaboraron hojuelas exclusivamente de maíz: «cornflakes», tan populares hoy en día.

En Canarias, con el millo se fabrica una harina tostada especial denominada gofio.

En Panamá se consume el maíz de varias formas, como tamales, bollos y un refresco llamado chicheme, elaborado con maíz cocido, agua, azúcar y leche, canela, y que puede ser consumido frío o caliente.

El maiz inflado (con aire caliente) y azucarado, se conocen en Argentina como tutuca. No se debe confundir con las palomitas, a las que se le llama pochoclo, pororó o pururú (del quechua).
Fuente: wikipedia

No quería dejar de poneros estas mazorcas que me regalaron y cuyo color me cautivó al instante...

                
Para la receta de hoy, utilizaremos el maíz dulce.
     


Ingredientes:
  • 1 lata de leche condensada (497g)
  • 1 1/2 lata de leche (medida de la lata de la leche condensada)
  • 1/2 lata de nata (medida de la lata de la leche condensada)
  • 1 lata de maíz dulce (150g)
  • 100g de queso crema (tipo philadelphia)
  • 6 huevos
  • Una cucharada de esencia de vainilla
    Preparación:

    Batimos juntos todos los ingredientes, colamos y volcamos la mezcla resultante en un molde o moldes acaramelados. Llevar al horno a baño María a 160ºC hata que estén cuajados. Dejar enfríar por completo, preferiblemente de un día para otro. Desmoldar y servir.


    Como habéis sido much@s los interesados en el maíz rojo, os dejo a continuación el texto facilitado por Luisa Martínez Lorenzo,  a través de la MBG (Misión Biológica de Galicia) que muy amablmente lo ha redactado para todos nosotros.


    La harina de maíz, como señala Cristina, ha sido y es ampliamente empleada para la elaboración de pan en numerosos países europeos, especialmente en España y Portugal. La elaboración del pan de maíz se realiza tradicionalmente mediante el empleo de variedades de maíz con grano de color blanco.
    Existen sin embargo otras variedades de maíz de color con las que también se puede hacer pan. Estas variedades de colores se han cultivado por toda Galicia y la Cornisa Cantábrica y, en algunas zonas, se han conservado variedades locales con un color de grano característico, como por ejemplo en el caso de Meiro en la provincia de Pontevedra que es de color negro, o Sarreaus, en la provincia de Ourense, que es de color amarillo anaranjado, que permiten la elaboración de pan con un sabor, textura, olor, color y características nutricionales distintivas.
    La elaboración de pan de maíz a partir de estas variedades podría suponer un aporte a la dieta de componentes antioxidantes que ayuden en la prevención de ciertas enfermedades como pueden ser el cáncer, la diabetes o la obesidad. Los colores de los granos se deben a pigmentos que poseen las variedades coloreadas entre los cuales cabe destacar los carotenoides (precursores de la vitamina A) y las antocianinas (responsables del color rojo, morado o negro de algunas variedades). Los pigmentos y otras sustancias antioxidantes impiden que los radicales libres deterioren los tejidos y causen enfermedades degenerativas. Científicos de la Misión Biológica de Galicia (MBG – CSIC) ya están investigando con extractos de estos pigmentos y de otros productos del grano y han demostrado que tienen una importante capacidad antioxidante y que el método de panificación tradicional no parece que reduzca la capacidad antioxidante.
    Entonces, si esta tan claro ¿por qué decimos “podría suponer”? Porque aunque sabemos que el desarrollo de variedades con alto contenido en estos pigmentos permitiría obtener un pan con características más saludables, todavía hay que estudiar el efecto que tiene la elaboración del pan y su cocinado sobre la disponibilidad y capacidad antioxidante de estos compuestos. Además, habrá que demostrar que estos compuestos son asimilados por las personas y que su consumo tiene efectos significativos sobre la prevención de enfermedades degenerativas o sobre la salud en general.

    Panna cotta de piruletas

    Esta receta va dedicada a todas esas personas que han comprado el licor de piruleta para hacer la tarta de piruletas. La he visto este verano en muchísimos blogs y algunos la han escogido para ser el postre de acontecimientos muy importantes e incluso se ha llevado el primer premio en algún que otro concurso, así que esta es mi forma de agradeceros vuestra confianza en mí. No es para menos...

    Como supongo que os pasará a muchos de vosotros, yo también tengo la botellita de este licor ahí, esperando a ser usado de nuevo en alguna preparación, pero otra tarta me daba pereza, así que uno de estos días, preparando la panna cotta tradicional, postre que además me encanta, se me ocurrió de forma acertada utilizar el licor de piruleta y vaya éxito. Lo recomiendo de todas todas, no le pongo el más mínimo pero a esta receta. Resulta original en sabor, original en color (Un rosa precioso) y original en presentación. Ya se que está mal que lo diga yo pero para mi es una receta perfecta!! La elaboración es muuuuuuuuuy sencilla, se tarda nada en prepararla, apenas se mancha y el resultado es fantástico. Quienes lo han probado, han alucinado solo con verla y cuando te preguntan: _¿¿Pero esto qué es???_ Lo de _Panna cotta de piruletas_ les suena a música celestial. No os la perdáis. Hacerla!!

    Si es para niños, no pasa nada si no le ponéis el licor, vale?? La podéis hacer exactamente igual y si queréis podéis aumentar el número de piruletas a derretir, esto a vuestra elección.

    Una vez hecha la panna cotta, queda a vuestra elección el molde o moldes donde la vayáis a servir. A parte de los vasitos de las fotos, me dio para dos flanes individuales, pero estos no llevaban la piruleta, ya que como hay que desmoldarlos me era imposible ponérsela. Lo mejor de servirla en estos vasitos de yogur, es que, como se "clava" la piruleta aún en caliente, esta se derrite y lejos de mezclarse con la panna cotta, se va al fondo creando una ligera capa de caramelo de un rosa mucho más intenso que luego se come mezclado con la panna cotta, como el caramelo de los flanes y está soberbio!!!

    También quería deciros que me voy unos días a Asturias, así que mis compañeros asturianos, o los que conozcáis bien la zona, si queréis aconsejarme sitios donde comer o que comprar, os estaré muy agradecida!!


    Vayamos con la receta...







    Ingredientes:
    • 500ml de nata
    • 125ml de leche
    • 75ml de licor de piruleta
    • 5 hojas de gelatina
    • 120g de azúcar
    • 4 piruletas (más las necesarias para decorar)
    Preparación:

    Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría.

    Deshacemos las piruletas y las ponemos en un cazo al fuego junto con la nata y la leche. Removemos cada poco para ayudar a las piruletas a derretirse y que no se nos peguen. Añadimos el azúcar...



    Una vez las piruletas desechas y sin llegar a hervir, retiramos del fuego y le añadimos la gelatina previamente escurrida, removemos hasta que estén perfectamente disueltas y añadimos el licor. Removemos de nuevo para integrar. Volcamos la preparación en los moldes elegidos y le colocamos una piruleta a cada uno. Para que no se muevan y se queden en el centro pasamos los palitos por un trozo de cartón, como veis en la imagen...



    Dejamos enfriar por completo en la nevera. Retiramos el cartón y servimos.