Brioche de calabaza y nutella



Este espectacular brioche, os aseguro que aún es más rico que bonito. Hay que trabajar un poquito con esta receta eh, pero es muy ameno de hacer y os he preparado un paso a paso muy completo para que nadie tenga dudas (o las menos posibles) y os cuento todos los detalles que hay que tener en cuenta para obtener un resultado aceptable. Y digo aceptable porque a mí tampoco me ha quedado perfecto, pero no os digo donde están los fallos porque si no, os vais a fijar en ellos y es lo único que vais a ver.

Ya sabéis de mi afición de ponerle calabaza a las masas, y estando en plena época no podía menos que preparar alguna con ella y en este caso fui un poco a ciegas. Es la primera vez que hago esta forma y no tenía muy claro cómo quedaría porque ya sabéis que las masas al meterlas en el horno cobran vida, y vete tú a saber lo que podía salir de ahí, pero oye mira, estoy contenta, y al probarlo ya,  me terminé de enamorar.

El brioche queda espectacular, y en un principio iba a utilizar la masa sola pero al final la rellené con nutella y esto ya fue la perdición. Así como salió del horno le saqué la primera foto que habéis visto y luego ya lo partí y me comí la mitad (yo solita) así en caliente... ¡¡¡No me pude resistir!!! Os lo juro que os va a chiflar esta receta.

La forma de es de Valentina zurkan, esta rusa hace maravillas con las masas y aunque el resultado no está tan logrado como el suyo, hay que tener en cuenta que yo he utilizado otro tipo de masa y lo compliqué aún más al ponerle relleno, pero...¡A mí que no me lo cambien!




Brioche de calabaza y nutella



Ingredientes para la masa:

60ml de leche
1 huevo batido + una yema
60g de azúcar común
10g de levadura fresca de panadería
110g de puré de calabaza (ver notas)
380g de harina de fuerza
6g de sal
80g de mantequilla a punto pomada (blanda)

Además:
Nutella

Preparación:

La noche anterior, ponemos en el bol de nuestra batidora (o en cualquier bol si lo vamos a hacer a mano) la leche (mejor si no está fría de la nevera) desmenuzamos en ella la levadura y le añadimos el huevo y la yema batidos, el azúcar, el puré de calabaza, la harina y por último la sal. Colocamos el gancho amasador y comenzamos a unir los ingredientes (Si lo hacemos a mano, nos toca mancharnos y hacerlo nosotros) Trabajaremos la masa hasta que todo se una y se forme una bola de masa suave. (10/12 minutos) Llegados a este punto, añadimos la mantequilla en pequeños trozos, amasando bien entre cada adición hasta integrarla por completo. Untamos un recipiente amplio con aceite y colocamos la masa dentro. Tapamos con papel film y llevamos a la nevera hasta el día siguiente.

Pesamos la masa (casi 800g me salieron a mí) y la dividimos en 4 partes iguales. Boleamos cada una de ellas, obteniendo 4 bolas de masa de igual tamaño. Tomamos una, la depositamos sobre una superficie enharinada y la estiramos con ayuda de un rodillo para formar un círculo de 21cm de diámetro. Nos ayudamos de un plato, fuente, molde o lo que sea para tomar la medida y recortamos el sobrante con un cortador de pizza o un cuchillo que esté bien afilado.


Cómo podéis ver en las imágenes, he usado un molde como guía. Lo que hago, para no tener que desperdiciar mucha masa es, voy estirando y voy colocando el molde y justo cuando cubro el tamaño, paro de estirar y recorto. Así la masa sobrante es la mínima posible. 
Hacemos lo mismo con las 3 bolas de masa restantes. Obteniendo así, 4 discos de masa del mismo diámetro.

En una superficie plana colocamos, encima de un papel de horno, el primer disco de masa. Encima ponemos dos buenas cucharadas de nutella (la nutella para extenderla mejor, le damos un golpe de calor en el microondas, así quedará más diluida, facilitándonos el trabajo) con una pequeña espátula la extendemos por toda la superficie, pero mejor si no vamos muy al borde para no "guarrear" después mucho la masa.


Nos toca hacer lo mismo con el disco de masa número 2. Lo colocamos encima del anterior, cubriendo la primera capa de nutella. En el centro volvemos a poner dos buenas cucharadas de nutella, y de nuevo la extendemos por toda la superficie.


Es el turno del disco número 3. Lo mismo. Lo colocamos encima del anterior, cubriendo la segunda capa de nutella. En el centro volvemos a poner dos buenas cucharadas de nutella, y de nuevo la extendemos por toda la superficie. 


Llega el turno del último disco de masa. Este tan solo lo colocamos encima de todo lo anterior y ahora viene un truquito que os cuento. En este punto llevamos la masa a la nevera una media horita más o menos. De este modo, la nutella endurece, lo que luego no solo nos facilitará el cortado de la masa, si no que, además, evitaremos ensuciarla, estropeando el aspecto final. Así que venga, a la nevera con ella.


Bueno, pues ahora que la masa ha reposado (si ponemos la mano encima ya notamos la dureza de la nutella) vamos a pasar a darle forma.

Marcamos, repito, marcamos (¡solo marcar!) con un cuchillo 4 cortes perpendiculares sobre la masa, que darán lugar a 8 triángulos iguales.

Ahora que tenemos la cosa segura, cortamos, ahora sí, por las marcas que hemos hecho antes, peeeero sin llegar a los extremos. Los triángulos deben quedar unidos por el borde de la masa. ¿Se ha entendido?


Vale, pues ya tenemos nuestro brioche dividido en 8 triángulos iguales pero que están unidos por el borde. Ahora lo que tenemos que hacer es, con el palo de una cuchara o algo que sirva para este fin, hacer presión en el medio de cada uno, para que los cortes hechos se abran por ellos mismos dejando al descubierto las diferentes capas. Lo vemos en fotos:


Se ve perfectamente, ¿no? En el centro de cada triángulo (en los cortes no, en el centro) y con ayuda del palo cilíndrico de una cuchara, he hecho presión, calcando todo lo posible para que con este gesto, los cortes hechos anteriormente se abran por sí mismos y muestren todas sus capas. 

Ahora introducimos la mano por dejado de cada triángulo para terminar de abrir bien los cortes y si alguno no lo hemos cortado bien antes, lo hacemos ahora (yo tuve que hacerlo en un par de ellos, así que repasarlos todos)


Ahora cortamos unos 3 cm desde el borde exterior hacia arriba cada triángulo, lo haremos por donde hemos hecho presión (¡por los cortes no!) De este modo los triángulos quedan sueltos por la parte exterior pero seguirán unidos en el centro de la masa.


Ahora tomamos cada triángulo por su base, unimos las puntas hacia adentro y lo soltamos.


Una vez todos los triángulos unidos por la base, es el momento de pararnos a colocarlo todo bien. Esas puntas feas de la unión de los triángulos, las remetemos hacia adentro, para que queden redondeadas, colocamos bien cada uno, miramos que en su conjunto final, nos quede un círculo más o menos bien hecho y que cada triángulo, que ahora ya no lo son, nos haya quedado bien. En definitiva, terminamos de pulirlo todo, porque de lo bien que lo hagamos aquí, dependerá lo que luego nos salga del horno. Mi resultado es muy mejorable, pero por lo menos debemos dejarlo así:


Una vez listo, lo pintamos con huevo batido, y ahora, no antes, precalentamos el horno a 200ºC. Cuando alcance la temperatura metemos nuestro brioche dentro, bajamos el calor a 160ºC (con aire) 180ºC (sin aire) y lo dejamos unos 30 minutos hasta que esté bien doradito. Retiramos y dejamos enfriar (o no)


Notas:

Podemos hacer la receta toda del tirón, sin llevar la masa toda a la noche a la nevera, pero yo utilizo mucho este sistema porque me organizo mejor, acorto el tiempo de espera porque mientras duermo ya se hace el levado, y la masas quedan mucho mejor de esta forma, pero si lo preferís, hacéis la masa y una vez lista la tapáis y la dejáis reposar en un sitio templado alejado de corrientes de aire (dentro del horno es un buen sitio) hasta que aumente el doble su volumen (esto dependerá en gran medida de la temperatura ambiente, pero puede llevar horas) y continuáis con la receta del mismo modo como os le he explicado.

Para hacer el puré de calabaza, tomamos una calabaza de la variedad butternut (es la que se encuentra más fácilmente en los mercados) La limpiamos, la partimos al medio y la colocamos en una bandeja de horno con la piel hacia arriba. La metemos al horno precalentado a 180ºC hasta que esté tierna (unos 45 minutos) retiramos la carne con ayuda de una cucharada, desechando la piel y la trituramos. Podemos guardarla en  botes en el congelador.

Y tanto rollo y explicación para deciros que Valentina tiene un vídeo donde da forma a un pan como lo he hecho yo con el brioche. Podéis verlo pinchando AQUI

Y cómo diría mi madre: ¡¡me dais más trabajo que tener 6 hijos!! Así que, que no me entere yo que no hacéis la receta.

¡Nos vemos pronto!